Bodegas Agroinfantes, el éxito de una familia que ha conseguido modernizar el campo y crear 30 empleos en plena crisis

Compartimos con todos vosotros el reportaje que el pasado 13 de enero nos realizó la periodista Marina Ramírez para el diario Emprendedores 2020 sobre nuestra Bodega. Os contamos nuestras raíces, comienzos y por qué decidimos llevar a cabo este proyecto tan ambicioso.

"Algunos nos tacharon de locos por meternos en esto en plena crisis, pero cuando hay ganas de trabajar, estas inversiones son siempre una oportunidad", relata esta familia toledana de emprendedores que ha apostado fuerte por modernizar sus tierras. Tras una inversión de dos millones y medio de euros, 'Bodegas Agroinfantes' da empleo a unas 30 personas y ha alcanzado ya escaparates internacionales como el World Bulk Wine de Amsterdam."

viñedos

 

Bodegas Agroinfantes es una empresa familiar afincada en     Villacañas (Toledo) que aspira ya a hacerse un hueco en el panorama internacional, a pesar de nacer en tiempos de crisis.

Los Infantes siempre se han dedicado a la agricultura. D. Ramón Infantes y su mujer, Victoria Cruza, fundaron los orígenes de este proyecto junto a sus hijos Juan Ramón (1966) y Francisco Javier (1969) y al fallecer el padre en enero de 2009 comenzó una nueva etapa. Es entonces cuando entraron a formar parte del equipo emprendedor el otro hijo, Luis Fernando (1974) y las mujeres de los dos primeros, Flora López (1968) y Juana María (1974) quedando la empresa actualmente compuesta por 6 miembros, todos ellos familiares.

La familia entera tiene arraigos de bodega de las de antes. Sus miembros saben lo duro que es la vendimia, cargar las seras, y venir con la 'reata', todo el día por la noche a moler... Eran otros tiempos. Sin embargo, estos posos de la experiencia son la valiosa enseñanza que ha pasado de padres a hijos para lograr crear un producto de calidad. "Con sacrificio y tesón todo es ilusión", comentan estos emprendedores.

Si bien las raíces del proyecto hay que localizarlas en la generación anterior, Bodegas Agroinfantes renace de la mano de los 3 hermanos como salida a la situación del pueblo.

Caserio

Villacañas había dependido casi exclusivamente de las fábricas de puertas, que daban trabajo a más de 5.000 personas. Con la crisis del sector, muchos villacañeros -entre los que se encontraron Javier, Juan Ramón y Luis Fernando- decidieron volver a la agricultura y modernizar las explotaciones, gracias a que el pueblo nunca terminó por abandonar la tierra del todo. De hecho, la gente continuó trabajando el campo a ratos, "en fines de semana", recuerda Javier que a los 19 años inició su andadura agraria.

Javier y Juan Ramón se dedicaban al cultivo de viñedo hasta que decidieron dar un paso más, construyendo una bodega para elaborar sus propios vinos. El nivel que alcanzó el volumen de producción les llevó a aventurarse en su propio proyecto apartándose del corporativismo para así controlar su propio 'timing' de vendimias, elaboraciones... Estos emprendedores reconocen que muchas veces se preguntan a sí mismos si Bodegas Agroinfantes existiría de haber conocido de antemano todas las dificultades que han ido encontrando por el camino. "Seguramente no", confiesan. Sin embargo, aunque la agricultura no está para tirar cohetes, "el resultado es una salida para muchas familias de aquí", nos explican.

Esta familia de emprendedores invirtió dos millones y medio de euros en su proyecto Bodegas Agroinfantes y da trabajo a unas 30 personas. Todo un éxito para los tiempos que corren, pero no el final del camino. Sus vinos ya han pasado por el Wordl Bulk Wine de Amsterdam y empiezan a abrirse camino más allá de las fronteras nacionales del mundo enológico.